En enero la casa de Tres Soles estaba casi vacía. La mayoría salió a sus casas para visitar a sus familias. Pero estuvo mejor con pocos y sin tantos niños. Luego todos volvieron para las evaluaciones.


El primero de febrero fue el 25 aniversario de Tres Soles. Hicimos una maratón, jugamos mucho y también celebramos una misa por Tres Soles; además, vinieron algunas visitas. Fue un día especial y, además, yo estaba de cumpleaños.


En febrero llegó el Carnaval. El día sábado los niños y algunos adolescentes fueron a participar en el concurso de la OTB. Obtuvieron el tercer lugar y ganaron 100 bolivianos.


En otoño estuvimos bien y nos dedicamos a estudiar. En marzo tuvimos exámenes del primer bimestre.


En julio salimos de excursión con la Residencia Estudiantil Luis Espinal a Toro Toro. Es un lugar muy lindo y todo era hermoso. Compartimos el dormitorio con otras chicas de Luis Espinal. Estuvimos tres días allí.


Septiembre estuvo muy bonito porque se celebró el Día del Estudiante. En el colegio nuestros profesores nos agasajaron. En Tres Soles hubo una comida especial y fuimos a la piscina “Aguaventura”. Allí comimos una parrillada y todos la pasamos muy bien.


En noviembre los niños que estaban preparándose para la primera comunión la recibieron, y se les hizo un pequeño festejo.


La época navideña fue tranquila y reflexiva. Las voluntarias nos dieron un pequeño regalo a todos los “solesianos” y todos estuvieron muy alegres.


Cuatro adolescentes de Tres Soles —Beatriz, Mery, Rosalia y Rolando— ya terminaron sus estudios escolares. Dos de ellos, Beatriz y Mery, aprobaron el propedéutico universitario. Rolando se fue al cuartel y Rosalia entró a un instituto para formarse como costurera.