En Tres Soles, gracias a la estabilidad económica de la que gozamos desde hace varios años, pudimos continuar las actividades y mejorar la infraestructura. Así, se lograron donaciones para construir un tinglado sobre la cancha y otras para comprar muebles para la sala de apoyo escolar, además de construir armarios empotrados donde se guardarán las sábanas, frazadas y diferente material didáctico. Dos voluntarios alemanes trajeron computadoras con la idea de instalar Internet. Lamentablemente no funcionó porque estamos demasiado lejos de la central. Esperamos lograrlo en los próximos meses, porque en nuestros tiempos es importante aprender a manejar estos instrumentos. Para el próximo año tenemos previsto instalar un taller de carpintería y modernizar la panadería.


En lo que se refiere al personal, finalmente pudimos inscribir a todos en la Caja Nacional de Salud y en la Seguridad Social, un paso muy importante para cumplir con los derechos de los trabajadores. Ustedes saben que en Bolivia hay poca gente que disfruta de estos beneficios, y esperamos poder mejorar así, juntamente con los aumentos de sueldo, la motivación y la eficiencia en el trabajo. Sabemos que el dinero no hace feliz, pero es cierto que facilita muchas cosas, y estamos muy agradecido por eso. Un problema serio que hemos sufrido este año, sin embargo, ha sido la inflación de la moneda nacional por un lado y la constante devaluación del dólar por el otro. Estos movimientos nos costaron el 15 % de nuestro poder adquisitivo y provocaron un fuerte aumento del presupuesto para el año 2008.


En las actividades con los niños hay que subrayar la introducción de una tarde de lectura, quiere decir que se lee en grupo un cuento y después se trabaja el contenido con una dinámica. En la actualidad, muchos niños —también jóvenes y adultos— saben leer correctamente, pero no comprenden lo que leen. En las escuelas se priorizan las ciencias exactas como matemática, física y química, pero ¿para qué sirven si después los alumnos no pueden responder las preguntas en los exámenes porque no entienden lo que leen?


Otra actividad que fomenta las habilidades de lectoescritura, obviamente, es el teatro, pese a que muchos profesores hasta ahora creen que es una pérdida de tiempo. Estoy convencido de que la mayoría de los niños y jóvenes han aprendido a leer y escribir mejor en el taller de teatro que en la escuela, ya que para cada proyecto leemos juntos varios textos y escribimos también el guion. En los últimos años hemos creado de esta manera varios textos que han sido publicados gracias al apoyo de la Fundación Arnoldo Schwimmer y de la editorial Los Amigos del Libro. Estos textos ejercen una poderosa motivación, pues ¿quién no quisiera tener un librito con su nombre como coautor?


En este sentido, hemos trabajado este año en un video que trata de las experiencias educativas del grupo de teatro "Ojo Morado". Además, pusimos en escena, en colaboración con la parroquia local, un Vía Crucis alternativo —"La pasión de un niño boliviano"— que relata los sufrimientos de los niños bolivianos, comparándolos con la pasión de Jesús.