A finales de los años 70 se creó en Bolivia un comedor popular en la ciudad de La Paz, dependiente de los padres Jesuitas, para atender a niños abandonados y a otras personas necesitadas. Esta experiencia evidenció limitaciones, sobre todo en lo que se refiere a los niños, ya que se brindaba únicamente un apoyo asistencial, en desmedro de una formación humana y laboral que les proporcionara nuevas perspectivas para encarar la vida de forma independiente.
En consecuencia, el 1 de febrero de 1989 se fundó HAPMA (Hogar Albergue para Menores Abandonados) en una casa alquilada. Más tarde, el nombre se cambió a “Tres Soles”. Con la colaboración de voluntarios, se inició entonces una atención integral a niños y jóvenes en situaciones de alto riesgo y con problemas de conducta. El trabajo inicial se caracterizó por un fuerte compromiso y por una dinámica participativa, centrada en el mejoramiento del inmueble y en la creación de talleres autogestionados como carpintería, panadería, costura, elaboración de llaveros y tarjetas. Todos los participantes, incluidos los más pequeños, gozaban de los mismos derechos democráticos.
Esta experiencia sirvió fundamentalmente para detectar carencias metodológicas en la estructuración de las actividades y en los niveles de participación, que muchas veces eran mal entendidos por los participantes y derivaban en desbordes de comportamiento. En 1991, el trabajo educativo ya era más metódico y se realizaron planificaciones participativas. Con recursos donados, además, se adquirió una casa propia.
En la primavera de 1990 se iniciaron las actividades del primer elenco de teatro dentro de la comunidad. Inicialmente se crearon pequeños sociodramas que se presentaban en el patio de la casa y en otras instituciones. Sin embargo, pronto se comprendió la necesidad de mejorar la calidad artística de los espectáculos para llegar a un público más amplio. De este esfuerzo nació el grupo de teatro “Ojo Morado”, que participó en numerosos festivales y realizó giras por Bolivia, Sudamérica y Europa.
En 1994 y en 1999, con el apoyo de la ONG Ayuda en Acción y siempre con la participación de los chicos y chicas, se elaboraron los primeros planes quinquenales. El segundo fue implementado en Quillacollo (Cochabamba), adonde finalmente se trasladó el proyecto. Lamentablemente, muchos de los objetivos y actividades de estos planes quedaron truncados por problemas de financiamiento. Con base en toda esta experiencia, en 2004 se elaboró un nuevo plan con un presupuesto más realista y esta vez de solo tres años, ya que se consideró que la educación requiere cambios y reajustes permanentes (cinco años es un período demasiado largo para tal propósito).