Después de pasar las fiestas de Navidad en Coroico, recibimos el Año Nuevo con mucha alegría y entusiasmo, degustando un “chanchito al horno”, plato característico de nuestro país. Se dice que comer la carne de este animal en esta fecha trae suerte.
Este año se construyeron ambientes para los talleres de carpintería, pintura, costura y para el horno. También construimos un invernadero para tener verduras frescas para la alimentación. Esta fue la construcción que demandó mayor trabajo y sacrificio, y la realizamos nosotros mismos. Para este propósito, fue necesario cavar el terreno a dos metros de profundidad, darle forma de piscina, cubrirlo con plástico y así lograr un clima templado y agradable para el cultivo de hortalizas.
El 1 de febrero, aniversario de HAPMA —como se denominaba nuestra comunidad en un principio—, se festejó con mucha alegría y entusiasmo, realizando para ello carreras de maratón, fulbito, juegos recreativos y otras actividades. En pascua, como todos los años, se realizó una caminata de cuatro días al Santuario de Copacabana.
El año 1993 también puede denominarse como el “año del deporte” en nuestra comunidad, ya que se inició una escuela de fútbol bajo la dirección de Óscar Soria, árbitro FIFA de nuestro país, apoyada por el IDD (Instituto Departamental de Deportes), en la que también participaron nuestros chicos. Además, asistimos a una marcha por el Día del Trabajo, pidiendo un trato justo para los niños trabajadores.
Participamos en diferentes ferias, una de ellas fue la feria del Colegio Alemán de la ciudad de La Paz, en la cual vendimos productos elaborados por nuestras propias manos, como tarjetas, individuales, billeteras, monederos y otros artículos. Cabe destacar que los productos de estos talleres también los enviábamos a Suiza y Alemania.
En música tuvimos dos grupos: uno de niños, con instrumentos autóctonos como tarkas y zampoñas; y otro de jóvenes, con zampoñas, guitarras y charango. Con ellos logramos grabar un casete titulado “Música y esperanza”, que fue presentado en el Conservatorio de la ciudad de La Paz.
Nuestro grupo de teatro “Ojo Morado” presentó sus obras “El Sueño” —una sátira sobre la problemática de los 500 años de la llegada de los españoles a Sudamérica y del inicio de la colonización— y “El Lazarillo de Chuqueyapu” en escuelas y hogares infantiles de El Alto y La Paz.
Nuestros jóvenes mayores se prepararon para su vida futura. Para ello, aprendieron distintos oficios técnicos en los talleres de formación de S.O.S. Aldeas Infantiles. Los menores asistían a la escuela nocturna, ya que todavía no tenían el nivel necesario para la escuela regular diurna. Durante el día colaboraban en nuestros diferentes talleres, donde armaron sillas y estructuras de camas para la comunidad.
Como pueden ver, fue un año con muchas actividades, acompañado de educadores entusiastas y muy motivados.