Tras el cierre de la Comunidad Infanto-Juvenil Tres Soles a finales de 2021, los antiguos habitantes fueron ubicados en otros hogares o reintegrados a sus familias. Sin embargo, desde el principio tuvimos claro que no se podían satisfacer todas sus necesidades en su nuevo entorno, o solo de forma precaria, y que era necesario seguir brindándoles apoyo en el futuro. Por ello, desde 2022 funciona un programa de seguimiento para ayudar a las chicas y chicos afectados a superar posibles carencias materiales o dificultades emocionales. A esta tarea se asignó una trabajadora social y un psicólogo (desde 2023, solo un psicólogo), que colaboran como voluntarios por horas.


En este marco, a la mayoría de los niños y adolescentes se les proporciona ropa, así como material de higiene y escolar. En dos casos, también fue necesario adquirir un celular para que pudieran participar en las clases virtuales. El programa incluye además la entrega de una torta por los cumpleaños y un regalo en Navidad. Otro problema es que muchas de las niñas, niños y/o sus familiares tienen procesos judiciales pendientes, ya sea por una posible reintegración o por situaciones de violencia intrafamiliar que sufrieron, lo que motivó su traslado a un centro de acogida como el nuestro. Estos casos han tenido que ser remitidos a un asesor jurídico, cuya labor también está contemplada en nuestro presupuesto.


No obstante, las posibilidades de visitar a los niños en sus nuevos hogares o con sus familias siguen siendo limitadas debido al coronavirus. Por ello, intentamos evitar el uso del transporte público. Nuestros voluntarios ponen a disposición sus vehículos particulares, por lo que reciben una compensación mensual para cubrir los gastos de transporte. Cuando no hay otra alternativa, también se recurre al taxi.


El centro de acogida estatal Arco Iris solicitó la realización de un taller de varios días para enseñar a los internos a elaborar tarjetas (contamos con años de experiencia en este tipo de actividades). Asimismo, Arco Iris, que atraviesa una situación financiera especialmente difícil, solicitó el apoyo profesional de nuestro psicólogo para varios de sus jóvenes.


Sin duda, es para nosotros una gran satisfacción ver que todos los niños y jóvenes se han estabilizado en sus nuevos hogares y se encuentran bien.