Este año el proyecto se dividió en tres etapas
Primera etapa:

Niños, niñas, adolescentes y jóvenes vivían separados de los integrantes de la segunda y tercera etapa, en un dormitorio de emergencia. Se caracterizaban por encontrarse al inicio de un proceso de rehabilitación y su acogida era sin condiciones.

Segunda etapa:

Niños, adolescentes y jóvenes conformaban un grupo definido principalmente por su antigüedad, afinidad, nivel de superación de conflictos, dedicación al estudio y responsabilidad, entre otros aspectos. Ya no se encontraban tanto en una etapa de rehabilitación, sino más bien de educación y formación. El deporte y el teatro eran algunas de las actividades más practicadas en esta etapa. Además, había una panadería y diferentes talleres, como carpintería, elaboración de tarjetas y llaveros, entre otros.

Tercera etapa:

Estaba conformada por un grupo de jóvenes que recibían becas externas para estudiar distintas carreras técnicas. En su mayoría no habían terminado el colegio, pero todos habían cursado hasta tercero intermedio.


En general, en ese tiempo la mayoría de quienes estudiaban en el colegio lo hacían en el ciclo nocturno.

 

Experiencias de Lucio:

Personalmente, considero que durante este proceso me encontraba desorientado con relación a la realidad. Después de terminar tercero intermedio, teníamos la posibilidad de elegir una de las cuatro formaciones técnicas: carpintería, electricidad, confección o plomería. Digo que estaba desorientado porque, después de tres años, cuando terminé la formación técnica en electricidad, me di cuenta de que no podía conseguir trabajo estable. Tenía solo una formación básica y existía mucha competencia.


Además, comprendí que debía terminar el colegio, pues era necesario para poder superarme más. Cuando concluí la formación técnica, tuve que salir de Tres Soles, ya que el apoyo se brindaba únicamente hasta obtener una profesión a nivel técnico.


Me independicé, empecé a trabajar y a estudiar para terminar el colegio, y luego ingresé al cuartel. En mis dos últimos años de colegio pensé en estudiar Psicología en la universidad, pero sabía que debía contar con la libreta de servicio militar para poder ingresar, de lo contrario, tendría que pagar. Finalmente ingresé y actualmente me encuentro estudiando y trabajando en la comunidad.


(Lucio, actualmente psicólogo de Tres Soles)