La convivencia con los integrantes de Tres Soles en el año 2013 fue muy linda cuando compartíamos y jugábamos entre nosotros. Pero también hay momentos difíciles, cuando un compañero no obedece o cuando no quiere cumplir con sus deberes, como por ejemplo su oficio.
A veces se rebelan contra el encargado de la semana, que son los adolescentes mayores de 13 años, quienes se hacen cargo durante una semana controlando los oficios y otras actividades que se realizan en la casa.
Los mayores de 17 años nos hacemos cargo de tres de los niños más pequeños, que ahora tienen siete años. Les enseñamos en el comedor cómo comer, los ayudamos con su higiene personal y con el lavado de su ropa. También tenemos que ayudar a los acompañantes a controlar a los demás que viven aquí, pero esto es difícil porque no siempre tenemos la paciencia necesaria con los niños. Hay algunos pocos que sí tienen paciencia y los tratan bien.
Así pasó este año maravilloso. Entre nosotros tratamos de controlar nuestro carácter, siempre con la ayuda de los acompañantes. No hubo problemas cuando viajaron Guisela y Stefan con el grupo de teatro a Alemania y Suiza. Todos nos hemos comportado bien y hemos rendido bien en nuestros estudios, sin necesidad de reforzamiento.