En el transcurso de los últimos años tuvimos que construir una muralla alrededor de nuestro terreno, no por miedo a que se escaparan los niños y las niñas, sino porque la zona poco a poco se está urbanizando; es decir, la delincuencia y otros fenómenos como el alcoholismo y las pandillas juveniles se han incrementado considerablemente. En algunas ocasiones ha sucedido que de repente aparecía un borracho en nuestro patio, o incluso una vez hubo una pelea entre dos pandillas juveniles enemistadas, a tal grado que tuvimos que llamar a la policía ante los ojos aterrados de los solesianos.
Las murallas fueron revocadas y luego decoradas poco a poco durante las vacaciones en los últimos años. Las voluntarias, entre 2011 y 2012, han pintado con entusiasmo junto con los niños. Esta acción fue posible gracias al apoyo de sus familias en Alemania. Como pueden ver en las fotos, se crearon verdaderas pequeñas obras de arte.
Aparte de que la pintura hace que el entorno se vea más acogedor y bonito, también tiene un efecto tranquilizador y terapéutico en los niños, niñas y adolescentes, al igual que otras actividades artísticas como la música, el teatro y la danza. Aunque en Tres Soles, por falta de terapeutas formados, no realizamos terapias en el sentido estricto de la palabra, la pintura es una parte importante de nuestro concepto educativo, como también se aprecia en nuestro taller de tarjetas.
Estamos convencidos de que la estética exterior influye en la estética interior, es decir, contribuye a la formación de mejores personas. En todo caso, la pintura tiene un efecto curativo, además de fomentar la autoestima, la motricidad fina y la capacidad de diferenciar formas y tamaños.