El 9 de noviembre, la Parroquia St. Konrad y el „Círculo para un Mundo“ en Mannheim-Rheinau (Alemania) festejaron el 25.º aniversario de Tres Soles con una velada boliviana. Un pequeño grupo de mujeres comprometidas cocinó para 140 invitados un menú boliviano, consistente en sopa, segundo y postre, que fue servido ágilmente por otro grupo de generosos ayudantes.
Muchas manos colaboradoras ya habían preparado las mesas y decorado la sala parroquial, imprimiéndole un ambiente boliviano que fue subrayado por las artesanías hechas en Tres Soles. El programa artístico fue amenizado por los hermanos Anna y Manuel Rompel, ambos oriundos de Bolivia. Manuel y su amigo Alexander entusiasmaron al público con música y canciones típicas, y Anna, con su grupo de baile, con sus trajes magníficos.
Sin embargo, el punto central fueron las ponencias y una presentación de fotos que demostraba, de una forma impresionante, el compromiso extraordinario de la parroquia St. Konrad y del „Círculo para un Mundo“. Sin su apoyo, Tres Soles no existiría, expresó Stefan Gurtner su agradecimiento desde la lejanía. Año tras año, muchas personas de este círculo ayudaron con mucho esfuerzo y creatividad a conseguir los medios de subsistencia de este proyecto.
El presidente del consejo parroquial, al finalizar el evento, honró a Magda Keller, presidenta del „Círculo para un Mundo“ —que en todos estos años fue y es su motor principal, y que muchos conocen como „señora Tres Soles“—, con un ramo de flores, y también a su esposo Karl-Heinz, con una botella de vino como agradecimiento. La reacción del público fue un largo y bien merecido aplauso.
Invitados y organizadores coincidieron en que fue un acto festivo bien logrado y conmovedor, que llevó a la recolección de nuevas donaciones, como por ejemplo la de la artista Brigitte Müller-Streim, quien destinó una parte de la venta de sus cuadros a Tres Soles.