El taller de material didáctico, también llamado de juegos, es, como los otros talleres, parte de nuestro programa de educación alternativa, que se rige a través del arte y el juego. En Tres Soles hemos iniciado un taller en el que un grupo de adolescentes crean juegos de mesa y, desde hace poco tiempo, también juegos en movimiento.
Al igual que en el arte –véase teatro "Ojo Morado"–, el juego posee muchos contenidos educativos que solo hay que saber aprovechar. En Tres Soles estamos convencidos de que aprender debe ser divertido. Además, es una actividad que surge de la iniciativa propia de los niños y, por ende, casi no necesita ser motivada. Otro de los contenidos fundamentales del juego, sin ninguna duda, es la creatividad. Aquí, los niños y niñas aprenden a ser creativos y a desarrollar sus propias iniciativas. Es importante que los mismos jóvenes, organizados en grupos de trabajo, elijan los temas, redacten los textos y diseñen artísticamente los juegos a fabricar.
Uno de los juegos más populares entre los de mesa son los que se juegan con fichas y dados ("El gran juego de la escuela" y "El gran juego del deporte"), que tienen como tema comportamientos positivos y negativos dentro de estos rubros. Según el mensaje que aparece en las tarjetas correspondientes, los niños pueden avanzar o deben retroceder en las casillas. De esta manera, aprenden de forma lúdica las consecuencias de determinadas actitudes; por ejemplo, “si no soy solidario con los demás, ellos tampoco me ayudarán si tengo problemas”, o “si hago mis tareas, rendiré mejor en la escuela”.
Otro juego muy popular es el bingo, o la "lota", como se le llama en Bolivia. En nuestro caso se trata de un bingo de letras: uno con el tema de "honestidad" y otro con el tema de "higiene". Cada tarjeta tiene una frase cuyas letras pueden ser cubiertas con granos de maíz seco o con piedritas, cuando son "cantadas". Lo difícil del diseño es que cada frase en cada tarjeta debe tener la misma cantidad de letras y cada letra no debe repetirse más de cinco veces. Además de estos juegos clásicos, también se fabrican rompecabezas de madera que tratan los temas de la violencia y las drogas.
De esta manera lúdica, pueden abordarse y profundizarse muchos problemas y contenidos educativos.