Sudamérica es el hogar de muchos pueblos indígenas. En Bolivia, por ejemplo, hay aymaras, quechuas y guaraníes, solo por nombrar algunos. Todos, sin excepción, tienen como característica, contrariamente a lo que ocurre en los países de habla alemana, dar un alto valor a la música y a la danza. Su música, sus canciones y sus diversos instrumentos (charango, zampoña, quena, etc.) tienen una larga tradición. En ellos se reflejan la historia, las costumbres y las tradiciones de cada pueblo.
Considerando la colonización, no es de extrañar que los pueblos indígenas se aferren a sus tradiciones y costumbres. Esta música los ha acompañado durante muchos siglos, a través de la pobreza y la opresión originadas por la conquista española. A pesar de las prohibiciones transitorias y de la destrucción de sus instrumentos, los indígenas siempre encontraban un camino certero hacia su propia música, aunque fuera con medios simples o limitados, lo que explica el origen de muchos de los instrumentos que existen hoy.
La música, como muchas otras actividades que forman parte del concepto de Tres Soles, sirve a los niños y jóvenes, que en su mayoría son de origen indígena, para lograr una identidad cultural propia y enfrentar de manera terapéutica la historia de su vida y la de sus familias.
El grupo musical está formado por miembros que cambian de vez en cuando. Muestras de su música se pueden escuchar en el CD Inti Huaynas, de producción propia. “Inti Huaynas” es quechua y significa “jóvenes del sol” en español.