El taller de tarjetas fue uno de los primeros talleres artísticos y manuales en Tres Soles. Desde los primeros meses de 1989, las tarjetas se pintaban una a una, es decir, como obras originales. En Bolivia existen muchos motivos inspirados en el folclore y en leyendas nativas. Al principio, muchas personas –amigos, conocidos y familiares– adquirieron estas tarjetas a cambio de una pequeña donación, en parte, seguramente por compasión. Sin embargo, con el tiempo se convirtieron en artículos muy apreciados. Los jóvenes demuestran un talento innato y una paciencia muy especial para la creación de este tipo de trabajos.


En todo caso, es bien sabido que la práctica del arte en todas sus formas –ya sea pintura, música o teatro– desarrolla el pensamiento crítico y contribuye al descubrimiento y fortalecimiento de talentos. Además, existen otros beneficios que hacen del arte un medio educativo altamente recomendable, como, por ejemplo, el estímulo de la armonía, la tolerancia, la concentración y la identidad cultural. No debemos olvidar que el arte también posee un gran valor terapéutico. Las personas que crean arte y/o asisten a eventos artísticos, por un lado, proyectan sus inquietudes y problemas al expresarse y, por otro, se identifican con el resultado de la obra, lo que de algún modo les proporciona una liberación emocional.