Desde el año 2004, organizamos cada Semana Santa, junto con la parroquia Santísima Trinidad de Quillacollo, un Vía Crucis, es decir, representamos la historia de la crucifixión en 15 estaciones en forma de procesión, como ocurre también en España o en Baviera (Alemania).
El Vía Crucis tiene una larga tradición en Bolivia, pero, al tratarse en nuestro caso de un grupo de teatro, cuidamos especialmente la calidad artística, lo que convierte nuestra presentación en un evento especial. En nuestro Vía Crucis participan no solo los jóvenes del grupo "Ojo Morado" –por ejemplo, como soldados romanos o miembros del pueblo–, sino que también contamos con la participación activa de actores laicos de la parroquia.
Después de cada escena o estación, que se desarrolla por las calles, el sacerdote que nos acompaña ofrece una oración. Entre las estaciones, mientras la procesión sigue su camino, se cantan canciones. Cada año, el Vía Crucis, que comienza en la misma parroquia, se dirige a un barrio distinto, integrando de esa forma a las diferentes comunidades.
Esta manera de hacer teatro tiene sus raíces en las costumbres populares y nos interesa como grupo, ya que en los últimos años nos hemos alejado cada vez más del teatro clásico de escenario y hemos comenzado a experimentar con otras formas de teatro, especialmente al aire libre.