“Pata chueca, cara de leche y un grano verde"
Entre los meses de agosto y noviembre de 2013, nuestro grupo de teatro “Ojo Morado“ estuvo de gira por Alemania, Austria y Suiza.
La escenificación de fragmentos de varios de mis libros —Pata Chueca, Las aventuras del soldado Cara de Leche, El río vendido, El grano verde y Los chicos de Tres Soles— pretende trazar un recorrido histórico desde la conquista española hasta la situación social y política América Latina de la actualidad.
La forma experimental de la puesta en escena —los actores no se movían sobre un escenario, sino en medio del público, apoyados por muñecos e imágenes audiovisuales— dio lugar a una disposición de las sillas poco convencional, lo que supuso para algunos organizadores locales un desafío fuera de lo común. Tampoco el transporte de los utensilios ni la instalación técnica fueron tareas fáciles, por lo que quisiéramos disculparnos si ocasionamos algún inconveniente. En todo caso, creemos que el experimento artístico valió la pena, considerando las numerosas reacciones positivas, también por parte de la prensa escrita.
Una gira comparable la habíamos realizado por última vez hace doce años. A raíz de algunas dificultades previsibles, decidimos entonces no continuar con presentaciones públicas en un marco más amplio, como giras, teatros o festivales. La verdad es que en aquel entonces descuidamos el aspecto educativo en favor de la calidad artística. Recibimos buenas críticas en los medios especializados, pero los jóvenes de ese tiempo se desviaron en lo que respecta a su comportamiento.
Nuestro retorno ante un público más amplio fue posible, sobre todo, gracias a que en los hermanos Omar y Margarita Fernández encontramos a dos actores que llegaron a Tres Soles hace más de siete años y que desde entonces participaron en todas las obras. Tuvimos suficiente tiempo para observarlos y convencernos de sus cualidades.
Cuando Guisela y yo decidimos emprender nuevamente una gira, la elección fue clara. Debo subrayar que no fueron en primer lugar sus cualidades artísticas las que nos convencieron, sino su esfuerzo, su afán de superación y sus valores humanos. Gracias a ellos fue posible concluir la gira con más de 50 presentaciones y que yo pudiera desarrollar plenamente, una vez más, mis inclinaciones artísticas.
Un agradecimiento especial va, además de a todos los organizadores y voluntarios locales, a Sabine Jorkowski, lectora profesional alemana, quien acompañó las lecturas y organizó y coordinó la gira con infinita paciencia.
