Erika Quispe Copa, y nací un 18 de abril de 2007. Hoy, con 19 años, miro hacia atrás y veo un camino lleno de experiencias que me han forjado.  Gran parte de mi vida, mis primeros años, estuve presente en los centros de acogida. Desde que tengo memoria, mi hogar fue la "Ciudadela Sedeges", un lugar que ahora muchos conocen como Centro Cancha. Allí crecí, di mis primeros pasos y construí mis primeros recuerdos.
 A mis nueve años, un nuevo capítulo comenzó cuando me trasladaron a la Comunidad Infanto-Juvenil Tres Soles. Este fue mi refugio durante una etapa importante de mi niñez, un lugar donde me quedé hasta los catorce años. Cada centro, cada persona, dejaron una huella en mí, enseñándome resiliencia y la importancia de la comunidad.
 El año 2020 marcó otra transición significativa. Fui a parar al centro de acogida La Providencia, y fue allí donde pude enfocarme plenamente en mis estudios. Recuerdo con orgullo el día en que salí bachiller; fue un logro que simbolizó no solo el esfuerzo académico, sino también la superación personal en cada etapa de mi vida.
En cuanto al entorno familiar, no cuento con apoyo tanto presencial ni económico de ninguna parte de mis familiares. Solo contacto virtual con mi hermana por la distancia. Hoy me encuentra en la Residencia Estudiantil Luis Espinal, inmersa en una nueva aventura. Estoy estudiando la carrera técnica de Enfermería, cursando mi primer año, y puedo decir con sinceridad que me está yendo muy bien. Cada día es un aprendizaje, un paso más hacia el futuro que estoy construyendo con mis propias manos y mi propio esfuerzo.