Estamos convencidos de que todas las actividades humanas tienen contenidos pedagógicos, desde la limpieza del patio hasta los estudios universitarios. En este sentido, es necesario que estén presentes en los componentes operativos o tácticos, es decir, en el currículum educativo que se elabora anualmente en conjunto con el plan operativo anual. Para mantener una coherencia metodológica y un sentido de transversalidad, estos componentes deben cruzarse con las estrategias elegidas para tal propósito.


Las estrategias propuestas son las siguientes:

 

1. Prevención

Según el Pequeño Larousse, la prevención es una acción que se toma para evitar algún peligro. Gerald Caplan, en su libro Principios de Psiquiatría Preventiva, la define como un conjunto de conocimientos teóricos y prácticos que pueden utilizarse para planear y llevar a cabo programas con el fin de reducir los riesgos o la frecuencia de peligros a los que pueden estar expuestos los miembros de una comunidad.


En nuestro caso, se deben prevenir ciertos riesgos físicos y espirituales a los cuales están sometidos no solo niños y jóvenes, sino toda la sociedad, que puede ser altamente discriminadora.

 

2. Acompañamiento educativo
Proporciona a los niños y jóvenes los elementos necesarios para un desenvolvimiento independiente y crítico en su sociedad por medio de la educación formal y no formal —no tradicional—, ya no desde el sentido del “conocer”, sino desde el “recrear” y “crear”.
3. Formación de valores

Néstor Hugo Quiroga, pedagogo argentino, afirma que son los valores los que dan sentido a la vida y hacen posible la autorrealización personal y comunitaria, ya que “la autorrealización personal está enmarcada en la convivencia con los demás, en la búsqueda de la satisfacción mutua, donde se crean normas que regulan la convivencia con un sentido participativo, crítico y creativo, dentro de un marco de tolerancia y aceptación de la diversidad específica de cada individuo, con una actitud de solidaridad que le haga sentirse parte integrante del colectivo”.


El mismo autor define a los valores de la siguiente manera: “Los valores se construyen en el proceso de socialización, donde confluyen diferentes factores como la familia, la escuela, los medios de comunicación, el Estado, las tendencias ideológicas, religiosas, etc., y por tanto están en constante movimiento; pueden manifestarse de manera diferente en situaciones concretas también diferentes. En la medida en que el proceso de socialización avanza y la personalidad se regula de modo consciente, se va estructurando una categoría de valores que tiende a ser constante, aunque puede variar en las distintas etapas de desarrollo”.
Por la importancia de la formación de valores, se han creado —además de aplicar esta estrategia de manera transversal— dos nuevas actividades (juegos y dinámicas educativas) donde se trabaja específicamente este tema con niños y adolescentes.

 

4. Comunicación
Aquí consideramos los mismos factores que en la estrategia anterior: al no ser suficiente hablar solo de una estrategia, se han creado nuevas actividades (reuniones, debates con café y pastel, paseos, etc.) donde se trabaja de forma específica este tema. La comunicación es fundamental para socializar la información y crear la confianza necesaria para el trabajo educativo.
5. Autogestión

La autogestión, entendida como una necesidad en el ámbito social y más allá de lo que se limita a la empresa o la economía, es el esfuerzo de las personas por asumir por sí mismas la organización de lo cotidiano, apropiarse de su propio ser social y ser protagonistas de su avance. Implica superar la separación entre el dominio técnico del mundo y el estancamiento de las relaciones prácticas, entre el poder sobre la naturaleza material y la indigencia de la naturaleza humana.


Dentro de esta área, el ser humano debe asumir sus responsabilidades con un crecimiento de conciencia para su formación autodidacta, autocontrol y autoevaluación. Todas las teorías de autogestión, desde diferentes enfoques y autores, coinciden en que su esencia es la eliminación de cualquier sistema de dominio y de toda conciencia que pretenda sostenerlo teóricamente.


En nuestro caso, la autogestión proporciona a niños y jóvenes la posibilidad de aprender a resolver sus problemas cotidianos, personales y grupales, de forma democrática —condición indispensable para que desarrollen pensamiento crítico y asuman un mayor autocontrol sobre sus actitudes y responsabilidades.