Junto con un arquitecto, los niños y adolescentes diseñaron la nueva casa. A ser posible, tenía que construirse en forma de U al estilo de un falansterio. En todo caso, debía contar con un patio interior cubierto para ensayos teatrales, un campo de deportes, un parque infantil, salas para talleres y un gran jardín.
Phalanstère, o falansterio, es una comunidad de producción y de vida concebida por Charles Fourier (1772–1837), socialista utópico francés y precursor del movimiento anarquista. Nos dimos cuenta, por supuesto, de que no teníamos dinero suficiente para hacer realidad todos estos sueños, aunque vendiéramos la casa de El Alto.
—No importa, una vez levantadas las paredes y puesto el techo, haremos el resto nosotros mismos —opinaron los jóvenes.
También decidieron que no se construyeran muros perimetrales alrededor de la casa. Si bien es cierto que las murallas son habituales por miedo a los robos, para las chicas y los chicos era más importante mostrar que Tres Soles era un proyecto "abierto" en el que todo el mundo pudiera vivir o marcharse si lo deseaba.
A lo largo de 1998, íbamos y veníamos entre El Alto y Quillacollo los fines de semana para supervisar las obras. Como habían prometido, los jóvenes trabajaron duramente durante las vacaciones escolares. Cargaban y descargaban sacos de cemento y ladrillos, y servían de ayudantes de albañil. Lucio instaló la electricidad. Otro, Nelson, que estaba haciendo una formación en cerrajería, soldó los marcos de las ventanas. Sin la ayuda de todos ellos, no hubiera sido posible terminar la obra para el momento del traslado.